lunes, 20 de noviembre de 2017

Interacción entre hormonas y crisis epilépticas. Epilepsia catamenial

Resultado de imagen de hormonas
 Las hormonas esteroideas femeninas pueden influir sobre la frecuencia de las crisis: la progesterona puede tener un efecto anticonvulsivógeno y los estrógenos, por el contrario, un efecto convulsivante. De hecho, en un 10-39% de mujeres con epilepsia las crisis tienden a acumularse en determinados momentos del ciclo menstrual; si en esos días aumenta al doble la frecuencia de las crisis respecto de su frecuencia basal se define dicha influencia hormonal como Epilepsia Catamenial.

La distribución de los receptores estrogénicos en el cerebro cambia con el desarrollo madurativo de la mujer. Estudios en animales demuestran su presencia en el neocórtex durante el desarrollo, para más tarde redistribuirse en el sistema límbico y disminuir su presencia en neocórtex después de la pubertad. Los estrógenos y progesterona pueden actuar sobre neuronas funcionalmente anormales, alterando su umbral crítico. (Tatum, 2004).

A nivel celular se conoce su lugar de unión en los receptores Gamma-amino-butírico (GABA) tipo A (GABA A), adyacente al de los barbitúricos y benzodiacepinas. Los estrógenos también actúan como agonistas de los receptores N-metil-D-aspartato (NMDA) en la región CA-1 del hipocampo produciendo hiperexcitabilidad y un especial riesgo para las pacientes con focos epilépticos en esta localización. Además de esta acción directa sobre membrana, tienen un efecto geonómico, alterando el RNA mensajero para la síntesis de GABA. A su vez, la progesterona tiene efectos contrarios tanto en su acción sobre los receptores GABA A como en su síntesis, y reduce la excitación mediada por glutamato en el lóbulo temporal (Morrell, 1999). También hay datos en modelos animales que evidencian el efecto de las hormonas sexuales en la excitabilidad neuronal (Shuster1996, Readdy 2009).

Se han identificado tres patrones de epilepsia catamenial en función de los momentos del ciclo en los que aumentan las crisis y que coinciden con fases del ciclo en las que el índice estrógenos/progesterona está elevado:
 Durante los días perimenstruales (patrón C1)
 Durante la ovulación (patrón C2)
 En ciclos patológicos (muchos de ellos anovulatorios) en la fase luteínica (patrón C3)(Ready, 2004) (Penvish, 2004)

La concentración de los FAEs también puede variar durante el ciclo menstrual al utilizar algunos de ellos los mismos enzimas hepáticos que las hormonas esteroideas en su metabolismo. El descenso premenstrual de los niveles de estrógenos puede favorecer un aumento de la metabolización hepática de fármacos que facilitaría el incremento de las crisis (Crawford, 2005). Por este motivo una posibilidad de tratamiento en la epilepsia catamenial es determinar niveles de FAE antes y durante menstruación, y si disminuyen, aumentar dosis en los periodos C1 y C2. También se ha utilizado como tratamiento añadido la Acetazolamida y las Benzodiacepinas

Para constatar si las crisis aparecen en cúmulos en relación con el ciclo menstrual es necesario llevar un calendario de crisis confirmatorio durante varios meses junto con un estudio de las variaciones en la temperatura basal.

Si sospechamos la posibilidad de ciclos anovulatorios se deben realizar estudios hormonales: nivel de hormonas esteroideas ováricas, nivel de gonadotropinas y test de ovulación con medición de LH. En estos casos es recomendable la colaboración de un ginecólogo.

Además, si las crisis no están bien controladas, es posible un doble abordaje terapéutico con fármacos antiepilépticos y hormonales. El tratamiento no debe ser continuo y a veces, ni siquiera cíclico. Ha de suministrarse de forma puntual y en relación con la situación clínica de la paciente y/o su ciclo menstrual.

No hay comentarios:

Publicar un comentario