domingo, 29 de octubre de 2017

Una vitamina podría ayudar a tratar la distrofia muscular de Duchenne

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Investigadores trabajan en una nueva estrategia para combatir una de las formas más severas de distrofia muscular. En vez de actuar sobre el gen defectuoso, están utilizando grandes dosis de una vitamina.


La enfermedad de Duchenne


La enfermedad de Duchenne es la forma más común y severa de distrofia muscular. Debido a esta enfermedad genética, uno de cada 3,500 niños pasa su duodécimo cumpleaños en silla de ruedas. Este trastorno conduce progresivamente a una parálisis general, y la mayoría de los pacientes muere de insuficiencia respiratoria.
La enfermedad es causada por una mutación genética que impide la producción de una proteína requerida para mantener intactas las células musculares. Mientras la mayor parte de las investigaciones se centra en reparar el gen defectuoso, a los investigadores de la EPFL se les ha ocurrido una estrategia distinta. Como parte de su trabajo en materia de nutrición y envejecimiento, descubrieron que grandes dosis de una vitamina llamada nicotinamida ribosa eran altamente efectivas contrarrestando el progreso de la enfermedad en animales. Su trabajo ha sido publicado en la revista Science Translational Medicine.
Los pacientes que padecen de la distrofia muscular de Duchenne son incapaces de producir distrofina. Esta proteína es principalmente responsable de conectar las diferentes partes de las células musculares; sin ella, las células no se pueden deformar correctamente. Como consecuencia, el movimiento celular detona mecánicamente una reacción inflamatoria, la cual a su vez, destruye gradualmente los músculos.

Un segundo ciclo altamente nocivo


El equipo de Johan Auwerx mostró que la enfermedad conduce a un segundo ciclo de eventos dentro de las células, una serie de reacciones que empeoran los efectos nocivos de la enfermedad.
Varios procesos trabajan durante el segundo ciclo. Inicialmente, la inflamación ‘primaria’ activa en exceso cierto gen, el cual después consume una gran cantidad de un componente esencial llamado NAD+.
Esto produce una escasez de NAD+ dentro de la célula. Sin embargo este componente actúa como un combustible para la central de poder de las células, la mitocondria, la cual es especialmente importante para el tejido muscular. Por lo tanto, la deficiencia de NAD+ debilita el músculo, un efecto similar al de una deficiencia mitocondrial en adultos mayores.
Las consecuencias son aun peores de lo que parecen. Privada de energía, la disfuncional mitocondria agrava la inflamación que causa la pérdida muscular. Demasiado para lo que un principio parecía ser solamente un pequeño efecto secundario de la enfermedad.

Revirtiendo el curso con una vitamina: la nicotinamida ribosa probada exitosamente en animales


¿Y si fuese posible reducir la inflamación muscular – y por consiguiente la pérdida muscular – suministrando combustible a la mitocondria desgastada? Eso significaría administrar nicotinamida ribosa, el precursor del NAD+. Esta es la hipótesis que los investigadores querían comprobar después de haber investigado exitosamente el efecto de esta vitamina en el envejecimiento muscular dentro de su trabajo en nutrición.
Probaron su estrategia en animales usando gusanos Caenorhabditis elegans y ratones que habían sido genéticamente modificados para desarrollar la enfermedad. El efecto fue extraordinario. Cuando se administraron grandes cantidades de nicotinamida ribosa, los gusanos no desarrollaron ninguno de los síntomas de la enfermedad. Los ratones presentaron una inflamación muscular mucho menor, las lesiones existentes disminuyeron.
“Tenemos buenos motivos para creer que los humanos responderán a este tratamiento y que seremos capaces de reducir la inflamación,” dijo Auwerx, el autor principal. “No obstante, no sabemos hasta qué punto. Es importante recordar que no estamos atacando la causa primaria de esta enfermedad, la deficiencia de distrofina.” Lo que significa que es complicado predecir la efectividad del tratamiento. “De cualquier manera, aun así, sería un gran logro si pudiéramos prolongar varios años la vida de un paciente e incrementar su confort.”

Estudios clínicos serían posibles dentro de dos años


La nicotinamida ribosa es una vitamina precursora del NAD+. Esta molécula está disponible en el mercado y no presenta ninguna clase de toxicidad, inclusive en grandes dosis. La vitamina es soluble en agua y cualquier exceso de la misma es evacuado por la orina.
De acuerdo con Auwerx, puesto que la nicotinamida ribosa se puede conseguir fácilmente y es inofensiva, las pruebas clínicas podrían ser posibles en un futuro cercano, tal vez dentro de dos años. “Necesitaremos examinar las dosis,” comenta el investigador. “En los animales que analizamos, la cantidades eran tan grandes que no se podían administrar por medio de la alimentación. Para ver si nuestra estrategia funciona en humanos, tendremos que utilizar dosis masivas de moléculas sintéticas.”
La mutación genética que causa la distrofia muscular de Duchenne fue descubierta hace 30 años. Por lo que el 2016 es un año de aniversario, y ya ha sido marcado por la reciente aprobación de la FDA de un tratamiento prometedor que corrige parcialmente el gen defectuoso en ciertos pacientes. “Mi esperanza es que le daremos a las personas que sufren de distrofia muscular de Duchenne, una segunda razón para celebrar en el 2016,” expresa Auwerx.

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