domingo, 12 de febrero de 2017

REGULACIÓN METABÓLICA

Resultado de imagen de homeostasis metabolica

Nuestro organismo debe satisfacer diversos requerimientos metabólicos esenciales: sintetizar todos los componentes que las células necesitan, proteger nuestro medio interno de toxinas y adaptarse a las condiciones cambiantes del medio externo. 

Para cumplir con estos requisitos, transformamos los componentes de la dieta mediante el metabolismo oxidativo, el almacenamiento y movilización de moléculas combustibles, las vías biosintéticas y la detoxificación o eliminación de los compuestos residuales de las diferentes vías metabólicas. 

El organismo debe mantener un balance entre las necesidades de las células y la disponibilidad de los combustibles, lo que se denomina homeostasis metabólica. 

La disponibilidad constante de combustibles en la sangre se denomina homeostasis calórica, mediante la cual el nivel sanguíneo de combustibles (en equivalentes de ATP) no disminuye por debajo de ciertos límites, independientemente de si el individuo se encuentra en un estado de buena nutrición o ayuno. 

El mantenimiento de la homeostasis metabólica se logra mediante la integración de tres factores principales: 1) La concentración de nutrientes en la sangre, que afecta la velocidad con la cual éstos son utilizados y almacenados en los diferentes tejidos, 2) los niveles de hormonas en sangre (primeros mensajeros), que transmiten información a tejidos específicos sobre el estado del organismo y el aporte o demanda de nutrientes, 3) el sistema nervioso central que por medio de señales neurales, controla el metabolismo directamente o a través de la liberación de hormonas. 

Los nutrientes que utiliza nuestro organismo son los carbohidratos, los lípidos y las proteínas, aproximadamente en las siguientes cantidades: 

Una persona normal que lleva una vida sedentaria consume diariamente alrededor de 200 g de glúcidos, 70 g de proteína y 60 g de lípidos, lo que le permite afrontar un requerimiento energético de 1600-2400 kcal. Como se observa en la tabla anterior, desde el punto de vista energético, el principal combustible metabólico son los ácidos grasos. 

Cuando se estudia la variación en los niveles de nutrientes en las diferentes etapas que van desde la saciedad hasta el ayuno se observa que mientras que la cetonemia y la concentración de ácidos grasos en sangre puede variar entre 1 y 2 órdenes de magnitud, la concentración de glucosa se mantiene dentro de límites muy ajustados. 3 La glucemia debe mantenerse constante ya que en condiciones normales, es el principal combustible utilizado por el cerebro. 

La glucosa es la principal fuente de energía que cruza la barrera hematoencefálica a una velocidad suficiente como para mantener el funcionamiento del tejido. Un adulto requiere 190 g de glucosa por día, de los cuales 150 g (80%) son consumidos por el cerebro, mientras que el resto es utilizado por tejidos como el cristalino, los glóbulos rojos, la médula renal y el músculo esquelético en ejercicio.

Resto de artículo en referencia: http://www.fmed.uba.ar/depto/bioqhum/Seminario%2019%20Integracion%20metabolica%20(2).pdf

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