domingo, 19 de junio de 2016

GLUCOSINOLATOS

GLUCOSINOLATOS

Se trata de sustancias aromáticas picantes que conceden un sabor especial a la mostaza, rábano rusticano, coles y otras verduras. Sólo cuando se cortan o desmenuzan las verduras se liberan sus compuestos aromáticos y bioactivos: isotiocianatos, tiocianatos e indoles. 


Se les atribuye efectos anticancerígenos y eliminadores de microorganismos indeseables. Son efectivos en infecciones urinarias (rábano y berros). El aceite de mostaza es una especie de antibiótico de amplio espectro, actúa sobre el metabolismo de los microorganismos impidiendo su normal desarrollo. Tradicionalmente el rábano rusticano (picante), los berros y la lechuga capuchina se han empleado en el tratamiento de heridas e infecciones urinarias. Se ha calculado que la toma de 10 a 20 g de rábano picante al día puede acabar con infecciones bacterianas o micóticas (hongos); que la toma de 10 a 40 g de hojas de berros o de capuchina puede combatir con éxito la cistitis. También se han conseguido efectos positivos ante infecciones víricas. El consumo de estos aceites penetrantes y picantes no debe exagerarse, ya que su exceso puede irritar el estómago y los intestinos.

Los glucosinolatos son sustancias liposolubles, se absorben en el intestino delgado y se eliminan de forma prácticamente inalterada por las vías urinarias y respiratorias. Éste es el motivo por el que los aceites aromáticos de las raíces y hojas picantes de las plantas citadas son efectivos en las inflamaciones de la vejiga urinaria y contra la tos.

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