martes, 14 de julio de 2015

"Reportaje: Lo que comemos está destruyendo nuestros hígados".

"La esteatohepatitis no alcohólica (EHNA), una condición generalmente asociada con la obesidad, es el resultado del exceso de grasa en el hígado y, como su nombre indica, no proviene del abuso de alcohol que causa muchos casos de la enfermedad del hígado graso severo. Debido EHNA puede destruir el hígado, los pacientes requieren un trasplante de hígado como única alternativa de supervivencia.

Esa epidemia se ha extendido por todo EEUU ya que los hígados pagan el precio de dietas ricas en calorías y sedentarismo. Alrededor del 20% al 30% de las personas en los Estados Unidos que no abusan del alcohol llevan exceso de grasa en el hígado, un precursor de la EHNA. La condición está apareciendo incluso en lugares inverosímiles, como la India rural.

Esto es preocupante dicen los médicos e investigadores, porque aunque tal acumulación de grasa en el hígado suele ser benigna, EHNA se desarrolla en aproximadamente el 30% de las personas con grasa en el hígado. Puede conducir a una insuficiencia hepática, cáncer de hígado, y la muerte, y aun no existen tratamientos farmacológicos. Un nuevo hígado es la única opción para muchas personas. EHNA es ahora el segundo motivo para trasplantes de hígado, y probablemente se elevará a número uno a finales de la década".


Desarrollo del hígado graso: Un hígado sano (1) pueden progresar a la acumulación de grasa (2) y luego a la EHNA, con características inflamatorias (3), célula inflamatorias (4), y, en ocasiones cicatrices (5).


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