viernes, 10 de julio de 2015

"Cómo la digestión del pan y la pasta podrían estar afectando nuestro cerebro".

Hasta ahora, ningún estudio ha demostrado cómo se digiere realmente el pan y la pasta. Un nuevo estudio publicado en la revista Food Research International muestra por primera vez que moléculas biológicamente activas son liberadas por la digestión del pan y la pasta, las cuales potencialmente tienen efectos similares a las drogas. La nueva investigación revela que dos de estas moléculas, llamadas exorfinas A5 y C5, son liberados durante la digestión del pan y pasta, pueden sobrevivir a la digestión y pasar a través de la mucosa intestinal en un modelo in vitro.

Recientemente, ha habido un creciente interés en la participación de las moléculas producidas durante la digestión del gluten en la intolerancia y la sensibilidad al gluten. Se estima que un 1% de la población sufre de enfermedad celíaca o alergia al trigo. La sensibilidad al gluten no celíaca afecta alrededor de seis veces más personas que la enfermedad celíaca, según la Fundación Nacional de Concientización Celíaca , pero se sabe relativamente poco acerca de los mecanismos que la causan.

Las exorfinas que se producen durante la digestión del gluten también se han encontrado en el líquido cefalorraquídeo de pacientes con esquizofrenia y autismo. Una revisión en nutrición clínica señala que en los niños con trastorno del espectro autista (TEA), estas moléculas pueden pasar a través de la mucosa intestinal con mayor facilidad: "El aumento de la permeabilidad intestinal ... permite que estos péptidos atraviesen la membrana intestinal, para entran en la sangre y cruzar la barrera hematoencefálica".


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