miércoles, 25 de marzo de 2015

"Asociación de la insulina y el factor de crecimiento semejante a la insulina tipo 1 (IGF-1) en el cáncer de mama".

La insulina es una hormona peptídica secretada por la célula β de los islotes pancreáticos de Langerhans y se encarga de mantener niveles normales de glucosa en sangre, facilitando la captación de la misma por parte de las células, regula el metabolismo de las proteínas, carbohidratos y lípidos y promueve además la división, diferenciación y crecimiento celular mediante la vía mitogénica de la protein cinasa asociada a mitógenos (MAPK), la cual se haya favorecida principalmente en estados de resistencia a la insulina, en los cuales opera un hiperinsulinismo compensatorio. La insulina además de tener un efecto mitogénico, podría también regular las concentraciones de IGF- 1 presentes en la circulación general, estableciendo con éste un efecto sinérgico en la proliferación y diferenciación de células a nivel mamario, lo cual incrementaría el riesgo de las pacientes de padecer cáncer mama.

En el presente estudio se observó que las pacientes con cáncer de mama presentan niveles de glicemia en ayunas significativamente mayores que las pacientes control por lo que tal incremento en los niveles de glucosa en sangre estuvo asociado a un incremento en el riesgo de desarrollar cáncer y contribuyó a las muertes asociadas al mismo. 

Para entender el papel que juega la glucosa en el desarrollo y progresión del cáncer, es necesario acotar que las células cancerígenas tienen una acelerada tasa metabólica, lo cual se acompaña de altas demandas de glucosa. La alta tasa metabólica de las células cancerígenas se asocia además con una alta producción de energía o ATP. De esta manera, las enzimas involucradas en la glucólisis exhiben mayor actividad o expresión en las células cancerígenas y se ha demostrado que el incremento en la captación y utilización de la glucosa por parte de las células tumorales se relaciona con un mayor estadío histopatológico, mayor riesgo de metástasis, baja respuesta al tratamiento y pobre tasa de supervivencia.

Además, el exceso de glucosa, activa la vía metabólica de los polioles, en la cual la glucosa es convertida en sorbitol por la enzima aldosa reductasa. Esta reacción consume nicotinamida-adeninadinucleótido fosfato (NADPH), el cual es necesario para la regeneración del glutatión, incrementando el estrés oxidativo. Este proceso incrementa la generación de radicales libres, los cuales tienen la capacidad de inducir daño al ADN por varios mecanismos como modificación de bases del ADN, deleciones, reordenamiento cromosómico, entre otros. 

 Dado que no existen estudios en nuestro medio que establezcan la asociación entre insulina, IGF-1 y cáncer de mama, nos proponemos evaluar esta asociación, de manera tal que los conocimientos originados de este estudio, permitan mejorar la evaluación y el abordaje terapéutico de las pacientes que padecen esta patología.


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