viernes, 8 de febrero de 2013

Disociación de alimentos

Como combinar nuestros alimentos

no combinar jamás almidones y féculas con ácidos
los ácidos destruyen e inhiben la secreción de la enzima ptialina, como resultado la digestión de los almidones se ve alterada e incompleta y ocasionará fermentaciones anormales en el duodeno. Por eso no se debe aliñar con vinagre ni limón cuando en un menú hay presencia de un almidón o fécula (pan, patatas, arroz, garbanzos..) ni se deben juntar en una misma comida las frutas muy ácidas con el plátano.
no combinar jamás proteínas fuertes con almidones fuertes
las proteínas son digeridos en un medio ácido en el estómago mientras los almidones y féculas precisan un medio alcalino para su digestión. Nada más ingerir una proteína se segregan los ácidos gástricos para la activación de la pepsina, lo que ocasiona la inmediata paralización de la digestión de los almidones. Entonces no son compatibles en una misma comida carne con patatas o pescado con arroz o una tortilla de patatas.
nunca combinar frutas dulces y azúcares con proteínas
las frutas dulces son de muy fácil y rápida digestión y por lo tanto no permanecen en el estómago ni siquiera media hora. Por el contrario las proteínas requieren varias horas para su larga digestión. Como consecuencia si se comen juntos , los azúcares quedarán retenidos en un medio húmedo y caliente con el resultado de una fermentación anormal. El yogurt y el requesón se consideran una excepción por estar predigeridos.
nunca combinar azúcares con grasas
las frutas muy dulces y la fruta descecada tienen una digestión muy rápida mientra los alimentos ricos en grasas tienen un proceso de digestión muy lento y el resultado es el mismo como en el caso anterior.
no combinar jamás frutas muy dulces con frutas muy ácidas
por ejemplo los plátanos, uvas, melones no combinan bien con el kiwi, ni el limón, ni la piña aunque sí se puede tomar un zumo de fruta ácida media hora antes de comer frutas dulces. En general las frutas ácidas van mejor por la mañana y las frutas dulces a mediodía y para la cena .
no combinar vegetales salados y amargos con frutas muy dulces
ajos, cebollas, rábanos, apio, perejil...etc, tienen distinto tiempo de digestión que las frutas muy dulces por lo que conduce a una fermentación. Pero la excepción está en las frutas muy ácidas o poco azucaradas como el kiwi, limón, pomelo, piña que sí son tolerables con hortalizas y ensaladas. Así por ejemplo se pueden combinar kiwi, piña o limón en una ensalada siempre que no haya ningún almidón en el mismo menú.
aguacates
hacen una buena combinación con ensaladas, fruta ácida y almidones, pero combinan mal con fruta dulce y azúcares. Los aguacates son una de las mejores fuentes de grasa y excelente proteína, pero son un alimento fuerte por lo que no se debe abusar de ello ni combinarlo con frutos secos, semillas y proteínas fuertes. Una ración es medio aguacate.
tomates
aunque habitualmente se considera una fruta ácida, los tomates que se cultivan en España apenas tienen acidez especialmente si se comen bien maduros, por lo que nosotros considerando su gran riqueza enzimática , somos partidarios de consumirlos con almidones y proteínas pero nunca con frutas muy dulces ni muy ácidas. El tomate bien maduro no debe faltar en ninguna ensalada, por su gran valor alcalinizante.
nunca comer juntos dos féculas y/o almidones distintos
ésta es una de las peores combinaciones y de las más practicadas. Por ejemplo arroz con lentejas, potaje con lentejas y patatas, o pan para “sucar” en presencia de patatas, arroz, legumbres...etc, bocadillo de tortilla de patatas.
nunca combinar dos proteínas de muy distinta naturaleza entre sí
la putrefacción que ocasiona la mala digestión de las proteínas es una de las fuentes de mayor toxemia. Debemos evitarla a toda costa. La combinación de dos proteínas muy similares puede considerarse aceptable, como por ejemplo yogurt en una salsa dentro de un menú en el que también entre algo de queso, etc

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