sábado, 11 de agosto de 2012

Megadosis??? (Medicina Biológica)


Hay una hecho que sorprende mucho y es que cuando te lees la biografía de los ortomoleculares, los de las megadosis son los que menos han vivido, exceptuando a Pauling y Hoffer.



Los hermanos Shute, pioneros de la terapia megavitamínica con alfa-tocoferol, no pasaron de setenta y pocos



Fred Klenner, Irwin Stone y Robert Cathcart (Este último afirmaba haber consumido más de 2 toneladas de vitamina C ) lo mismo.



Algunos incluso no llegaron a los setenta.



Mucho menos que cualquier carcamal que no se ha cuidado nada de esos que ves por las residencias.





Bueno, lo del tema de las megadosis debe ser abordado con cautela. Los resultados están ahí. Abram Hoffer trató miles de pacientes psiquiátricos con dosis de B3 de entre 3 y 6 gramos diarios. En algunos hasta 32 gramos. En esos casos son necesarias dichas cantidades, en la esquizofrenia en concreto, para evitar la metilación de la adrenalina. Es decir "se gastan". Hasta ahora no hay evidencias muy consistentes acerca del peligro de las megadosis.

Es cierto que las vitaminas pueden ser perjudiciales como el betacaroteno, etc. Pero es que también hay que tener en cuenta la calidad del suplemento porque muchos los hacen en china y van de metales pesados hasta arriba. Otro tema son los excipientes, dióxido de titanio, tartrazina, muchísimos suplementos llevan estas porquerías y luego la culpa es para la vitamina. Y sobre todo, cuando se vaya a tomar un suplemento en "gran" cantidad a diario durante mucho tiempo hay que mirar que no tenga nada de metales pesados ni guarrerías aunque sean muy pocas partes por millón. Cuando algo se toma a diario todo cuenta y va sumando.

 Además también hay que tener en cuenta la capacidad antioxidante de la persona puesto que los ácidos grasos poliinsaturados, betacaroteno, vitamina C... al ser oxidados se vuelven super tóxicos. Es por eso que siempre hay que saber qué terreno pisamos mediante un buen diagnóstico como el y revisar cada cierto tiempo para ver que todo está bajo control. Por otro lado existen patógenos que modifican la estructura de la vitamina y la vuelven tóxica como el caso de los áscaris. A veces también si suplementamos y hay un bicho, le fortalecemos. Es el caso del Botriocéfalo y la B12, existen muchos otros ejemplos. En definitiva que hay que hilar muy, muy fino. No se trata de dar vitaminas sin ton ni son. Se tienen en cuenta muchas, muchas variables y repito, se comprueba cada cierto tiempo que no haya anomalías.

De cualquier modo habría que desarrollar métodos o pruebas diagnósticas y realizar estudios para ver si realmente se producen efectos adversos y como detectar cuando nos hemos "pasao". Mientras no se haga eso todo lo demás es pura conjetura.



De cualquier modo, ¿qué son dosis fisiológicas? ¿Las que se encuentran en los alimentos? De momento no hemos analizado todo lo que puede ser llevado a la boca, ello nos depararía muchas sorpresas. Muchos alimentos silvestres, tropicales o poco cultivados presentan concentraciones extraordinarias de ciertos nutrientes.



Si yo te digo que me tomo 20 gramos al día de vitamina C dirás que es una burrada pero si te digo que me tomo un vaso de zumo de acerola de barbados (Malpighia punicifolia) no creo que tu respuesta fuese la misma, pero a fin de cuentas aportan la misma cantidad de vitamina C.

Es verdad que la molécula natural no es igual que la sintética pero no es tanta, tanta la diferencia.

Muchas de las dosis consideradas exageradas podrían ser alcanzadas sin suplementar, mediante la alimentación.

Sin embargo, hasta el momento la agricultura no se ha dedicado a cultivar los alimentos que más se ajustan a la fisiología humana sino los que producen más calorías por hectárea y resisten mejor el almacenamiento.

Desde luego que las CDR no deben ser consideradas como una referencia. Las cantidades presentes en los alimentos tampoco. ¿Por qué?

Pues primeramente porque tanto los vegetales como los animales presentan una concentración de nutrientes adecuadas a SU fisiología y no a la nuestra.

Por ejemplo, cuando una berza sintetiza vitamina C, sintetiza la cantidad adecuada para contrarrestar el estrés oxidativo a que está sometida, es decir para cubrir sus requerimientos propios y no los del fulano que se la vaya a comer.

Eso es aplicable a todas las especies, otra cosa es que en algunos casos haya coincidencias. Lo que quiero decir es que lo que llamamos alimento no está diseñado expresamente para que nos lo comamos. Lo que comemos no es que sea nutritivo sino que simplemente tiene una toxicidad adecuada a nuestra capacidad hepática y por tanto podemos aprovecharlo para obtener nutrientes.

Segundo, en las sociedades agrícolas todo, prácticamente todo lo que comemos no existía hace diez mil años y ni siquiera hace doscientos. Por lo tanto es inaceptable pensar en determinar qué son dosis fisiológicas basándose en las que contienen unos alimentos que ha creado el hombre y que no existieron durante la mayor parte de nuestra historia evolutiva. Te pongo ejemplos:



-Las manzanas naturales son incomibles por lo leñosas, pequeñas, ácidas y astringentes que son. Vete por los montes de Euskadi y prueba una y es poco menos que un membrillo. Como mucho valen para sidra y para los osos. La manzana golden fue una mutación que surgió en el siglo XIX al igual que todas las variedades que comemos ahora.



-El olivo actual no tiene nada que ver con el modesto y espinoso acebuche.



-Los plátanos silvestres son pequeños y están llenos de pepitas, lo que pasa es que los hibridaron y salieron estériles, como las mulas, sin pipas y dado que se pueden propagar por esqueje de raíz pues ha perdurado la variedad "Cavendish", etc



-La escarola y la endibia no tienen nada que ver con la amarga achicoria. No sé si dominas de plantas silvestres, pero si ves una achicoria silvestre con sus bonitas flores azules no se te ocurriría pensar que se trata de la misma especie que el Radiccio o escarola.



-Lo mismo pasa con la lechuga, en Madrid crece en todos los solares y descampados, es la antecesora de la iceberg, cuatro estaciones, Hojas de roble, batavia. Pero no se parece ni en el sabor,  ni en la forma y además contiene mucho opio. En Madrid te encuentras muchísimas antecesoras de las hortalizas actuales en los parques, alcorques y solares y nadie se cosca ni le llama la atención, pues a simple vista no se parecen, nada, nada nada. Igual que si comparamos un lobo siberiano con un Cocker, o un Yorkshire  nadie diría que son casi la misma especie.



-El brócoli tampoco existía hace doscientos años, una col silvestre echa un "brócoli" de apenas 10 granitos (capullos florales).



-La remolacha es una acelga que le dió por engrosar su raiz y a un tipo listo le dió por guardar la semilla.



-La zanahoria silvestre es seca, blanca y leñosa, como una chirivía de segunda.



-El caso más espectacular es el del maíz, nada que ver con su padre, el modesto teosinte



-La alcachofa la seleccionaron los árabes a partir del cardo (Cynara cardunculus) que es todo espinas y da una alcachofa minúscula y sin apenas corazón. El cardo que se come en navidad tres cuartos de lo mismo.



-El ejemplo más notorio son las frutas, las almendras naturales son amarguísimas y cualquier arbol frutal sin injertar da frutos "bordes" es decir pequeños, todo hueso y muy agrios.



Podría seguir hasta el infinito y demostrarte que todo lo que te has llevado a la boca desde que naciste no existe en estado silvestre ni lo comieron nuestro antepasados. Por lo tanto me gustaría saber a qué te refieres con dosis fisiológicas y en base a que evidencias son establecidas. No me vale que digas que dosis fisiológicas son las presentes en las células puesto que para alcanzar una determinada concentración en los tejidos cada individuo requerirá dosis muy, muy diferentes.



El problema con el ser humano es que no sabemos qué alimentos le corresponden por naturaleza, exceptuando la leche materna durante la primerísima infancia.

En algunas especies como el Koala, el oso panda, la jirafa, los carnívoros y muchos otros sabemos por ejemplo que su alimento óptimo son el eucalipto, el bambú, las hojas de acacia o los órganos de vertebrados respectivamente. Serio estúpido negar que cualquier modificación al respecto sería perjudicial. Ello es producto de una adaptación de millones de años durante los cuales han podido prosperar los individuos cuyos requerimientos nutricionales óptimos pudieron ser cubiertos con los alimentos disponibles en un determinado biotopo.



Con el ser humano se complica mucho la cosa, es justo lo contrario del gusano de seda, que solo prospera con hojas de morera, el ser humano puede llegar a reproducirse y perpetuar la especie comiendo muchas guarrerías, desde tarántulas a perros. La clave es saber qué alimentos son los que podrán lugar a una longevidad máxima, que por otro lado todavía no se sabe cuántos años son en el hombre.

Lo de la vitamina C es complicado, ¿Sabes lo que pasa? pues que la mayoría de muestras contiene Tulio, resultante del proceso de fabricación. El Tulio es un lantánido fuertemente mutagénico. Por lo tanto, habría que ver si en los experimentos usan substancias puras de verdad, sin impurezas que falseen el resultado. Es por eso que la Dra. Clark te dice que un suplemento sin testar produce más perjuicio que beneficio.



Desde luego que muchos más que 122, Jeanne Calment no se cuidó nada de nada en muchos aspectos, ¿Y si se hubiera cuidado al máximo desde que nació? Muchos centenarios son tipos fuertes que abusan de su excelente salud y cometen toda clase de excesos, pero ¿Y si se cuidaran como la gente delicada, es decir, sopita y buen vino?







Por lo tanto, pienso que tanto los términos megadosis como dosis fisiológica son totalmente relativo.



Como dijo Protágoras:



"El hombre es la medida de todas las cosas"



¿Se pueden considerar elevadas unas dosis que no consiguen corregir un cuadro de manifiesta subcarencia clínica?

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