domingo, 19 de febrero de 2012

Alimentos Ecológicos




LOS ALIMENTOS ECOLÓGICOS


1. Definición.

2. Características de los productos ecológicos.

3. Situación legislativa.

4. Situación de mercado.





1. Definición


Se entiende por

alimentos ecológicos aquellos que se obtienen a partir de una práctica de


producción ecológica, caracterizada porque en todas las etapas de producción, preparación y

distribución se sigue un sistema de gestión y producción que combina las mejores prácticas

ambientales, un elevado nivel de biodiversidad, la preservación de los recursos naturales, la

aplicación de normas exigentes de bienestar animal y una producción conforme a preferencias de

obtener productos a partir de sustancias y procesos naturales.

Los alimentos ecológicos que se comercializan como tales ya sean procedentes de la agricultura o

de la acuicultura son:


-

productos agrarios vivos o no transformados


-

productos agrarios transformados destinados a ser usados para la alimentación humana


-

piensos


-

material de reproducción vegetativa y semillas para cultivo


-

levaduras destinadas al consumo humano o animal


Los productos procedentes de la caza o pesca salvaje no se considerarán de producción

ecológica.





2. Características de los productos ecológicos.


Los productos ecológicos se caracterizan por:

2.1.- Ser saludables.

Los productos ecológicos están libres de residuos tóxicos procedentes de pesticidas, antibióticos,

fertilizantes sintéticos aditivos y conservantes. Ello contribuye a una mejor asimilación orgánica y

su metabolización.

El hecho de no utilizar pesticidas en los procesos de producción ecológica previene de la posible

relación entre patologías de origen alergénico o incluso cancerígeno por un consumo acumulativo

de residuos tóxicos de dichos pesticidas.

Los productos ecológicos no contienen organismos modificados genéticamente, por la propia

incompatiblidad definitoria de lo que es un producto ecológico y por criterio normativo. Además la

todavía ausencia de investigaciones consistentes sobre la inocuidad de los cultivos de OGM a

largo plazo en el medio ambiente y en la salud humana, juega en contra del propio criterio

ecológico de los productos a que nos referimos.

Los productos ecológicos muestran una característica común, el ser más nutritivos al mantener

niveles más elevados de los nutrientes propios de su composición al no ser cultivados de manera

agresiva y proceder de suelos más equilibrados y fértiles.

Los productores de alimentos ecológicos están menos expuestos a elementos tóxicos al ser

producidos mediante técnicas no contaminantes, sin pesticidas ni herbicidas, por lo que desde el

punto de vista del agricultor los productos son más saludables.

La ausencia de aditivos sintéticos en la producción ecológica redunda en una mejor calidad de los

mismos así como unas propiedades nutritivas más equilibradas.

2.2.- No deteriorar el medio ambiente

La agricultura ecológica persigue

respetar el medio ambiente al usar prácticas de protección de


los animales, del suelo, del agua y del aire. El efecto invernadero se ve reducido al ser una

producción con un menor potencial de calentamiento y al usar menos recursos energéticos

incorporando fuentes renovables.

La

biodiversidad se ve protegida mediante la producción ecológica dado que se evita la pérdida


de variedades por la práctica biotecnológica de mejoras genéticas. La agricultura ecológica



persigue el mantenimiento de las variedades genéticas autóctonas y mediante la variabilidad se

consigue un pluricultivo que revierte en una mejora de la tierra de cultivo con una mayor biomasa.

La

erosión del suelo se ve disminuida mediante la práctica de la agricultura ecológica. Ello se


fundamenta en la ausencia de contaminación por fertilizantes químicos, la práctica de la rotación y

alternancia de cultivos, el barbecho, y en general todas las técnicas de protección y

enriquecimiento del suelo de forma natural.

La

calidad del agua se ve protegida gracias a las prácticas ecológicas de no agresión al suelo ni


a los animales. De esta manera las aguas subterráneas no se ven afectadas por los pesticidas ni

herbicidas o por los purines (residuos de la alimentación de los animales).

El ahorro energético de la práctica ecológica se establece en aproximadamente un 33 % dado que

se consigue un mejor aprovechamiento de los recursos naturales así como un óptimo uso de las

fuentes energéticas renovables (placas solares, aerogeneradores,...)

2.3.- Respetar a los animales

Los productos ecológicos procedentes de ganadería ecológica

no contienen antibióticos al estar


prohibido expresamente su uso.

Las prácticas veterinarias deben basarse en la

prevención de enfermedades, por lo que las


condiciones de estabulamiento y las prácticas pecuarias y la carga ganadera deben ser motivo de

especial atención.

La producción ganadera ecológica aspira a completar los ciclos de producción de los animales

criados ecológicamente por lo que potenciará esta cría fomentando el aumento del

patrimonio


genético

.


El ganado ecológico recibe un

trato más cuidadoso, se procura reducir el estrés en el


estabulamiento y su alimentación se fundamenta en pienso y forraje ecológico así como en la

leche materna.

2.4.- Tener mejores características de sabor y calidad

La

trazabilidad en la producción ecológica garantiza la fiabilidad productiva desde el campo hasta


la mesa. El sistema de control es exhaustivo en todas las etapas de producción, preparación y

distribución.





Los alimentos ecológicos al seguir unas prácticas más naturales en su elaboración ofrecen a

menudo una apariencia física (color, brillo,etc...) algo inferior en calidad, pero mantienen unas


características de sabor más propias

, al no estar sometidos a agentes o procesos externos


agresivos para su maduración o elaboración. Así mismo estas características de sabor se ven a

menudo reforzadas por

una mayor riqueza nutritiva de los alimentos gracias a una producción


menos estresante.

Es remarcable también el hecho de que la vida útil de estos productos es en algunos casos inferior

al no estar sometidos a conservantes externos y respecto a los alimentos convencionales.

2.5.- Fomentar la justicia social

La producción ecológica contribuye a una

mejor equidad social en diversos frentes.


La

vida rural se ve protegida y fomentada, puesto que el agricultor tradicional puede ver


incentivada su actividad y mantener su tarea generacional. Muchas explotaciones ganaderas de

montaña han encontrado viabilidad gracias a la producción ecológica al tiempo que favorecen el

equilibrio del ecosistema gracias al pastoreo.

La producción ecológica es en general un tipo de actividad mucho más manual que la

industrializada, ello repercute en que es necesaria más mano de obra para su consecución, por lo

que se

generan más puestos de trabajo. Además este trabajo está menos sometido a las


doctrinas de los grandes productores, dejando al explotador agropecuario más libre siendo gestor

directo de su propia actividad.

La distribución ecológica es a menudo realizada bajo criterios de

comercio justo. La escala


productiva se ve respetada en cuanto a la retribución equitativa en función de la actividad

realizada, no estando sometida a varemos de especulación económica. Ello mantiene una

economía sostenible en las explotaciones agropecuarias ecológicas.





3. Situación legislativa


La producción y etiquetado de los productos ecológicos vienen reguladas por:


-

Reglamento CE/834/2007 de 28 de junio de 2007 sobre producción y etiquetado de los


productos ecológicos y por el que se deroga el Reglamento (CEE) nº2092/91.

En este reglamento se sientan la bases de la producción ecológica y se garantiza el

funcionamiento correcto del mercado interior europeo, teniendo en consideración la

competencia leal y la protección de los intereses de los consumidores y su confianza.


-

Reglamento CE/889/2008 de 5 de septiembre de 2008 por el que se establecen disposiciones


de aplicación del Reglamento CE/834/2007 de 28 de junio de 2007 sobre producción y

etiquetado de los productos ecológicos.

Este reglamento desarrolla las normas específicas de la producción ecológica, etiquetado y

control en relación con lo que se refiere en el reglamento CE/834/2007.


-

Reglamento CE/967/2008 de 29 de septiembre de 2008, por el que se modifica el


Reglamento (CE) nº 834/2007 sobre producción y etiquetado de los productos ecológicos.

Este reglamento modifica el artículo 42 del CE/834/2007.





4. Situación de mercado.


4.1.- Etiquetado diferenciado

Los productos ecológicos por normativa deben presentar una identificación diferenciada en su

etiquetado. Si bien como alimentos y por lo que respecta al etiquetado seguirán las directrices

derivadas de la norma general de etiquetado para productos alimenticios, específicamente tendrán

unas premisas identificativas concretas.

Los productos ecológicos deben mencionar su origen ecológico y además lucirán en su etiquetado

el logotipo identificativo de la entidad certificadora de producción ecológica propia de la zona

donde son producidos con el código numérico de la entidad de control de la misma. Así mismo se

usará un logotipo comunitario estandarizado que indique el origen ecológico del producto.

Los términos “ecológico”, “eco”, “biológico”, “bio” y orgánico son propios de estos alimentos y sólo

son usados en los productos que se han visto sometidos a los controles preceptivos.

Los alimentos ecológicos para poder ser identificados como tales, deberán contener en su

composición entre el 75 % y el 95% (alimentos ecológicos transformados) en peso de los

ingredientes agrarios sean ecológicos.

4.2.- Crecimiento de mercado.

El mercado de productos ecológicos está experimentando un crecimiento elevado. La creciente

preocupación de los consumidores por los productos saludables ha llevado a este aumento tan

considerable.

En los Estados Unidos de América, por ejemplo, se ha pasado de un consumo de 1 billón de

dólares a 13 billones en el período 1990- 2003.

Además los propios consumidores están teniendo cada vez más un mayor número de opciones de

compra al existir en el mercado un numeroso grupo de productos ecológicos.

España ha pasado de tener 396 hectáreas a la producción ecológica en el año 1991 a dedicar más

de 485.000 en el año 2001 (actualmente rondan las 900.000 hectáreas), siendo la evolución del

número de operadores de explotaciones ecológicas de 4265 a 16576 (fuente: CCPAE).


Estos datos significan que España es hoy por hoy uno de los países del mundo con mayor

superficie de cultivo dedicada a la producción ecológica. Sin embargo el consumo interior es bajo

siendo exportado un 70 % de lo que se produce.

4.3.- La influencia en la nueva alimentación

La producción ecológica conlleva de por sí una mayor preocupación por la salud en la propia

actitud de la alimentación. Ello ha generado una mayor diversidad de productos en el mercado,

introduciéndose nuevos sabores y recuperando en muchos casos productos tradicionales que

estaban en desuso.

Como ejemplos podemos hablar del jamón de jabugo ecológico, el whisky o el caviar ecológico,

sin olvidar productos más exóticos como el tofú, el seitán o el tempeh como ejemplos de proteínas

vegetales de alta riqueza nutricional.

La soja se ha extendido también como legumbre de producción ecológica, en contraprestación a

las grandes extensiones de soja modificada genéticamente en los diversos latifundios mundiales.

Las algas también forman parte de la nueva producción ecológica que genera una riqueza

nutricional contrastada al tiempo que se diversifica el mercado de cara al consumidor final.

Hoy por hoy la recuperación de cultivos tradicionales más locales permite también aumentar la

oferta con productos más sabrosos y más autóctonos.

4.4.- La comercialización

La producción ecológica conlleva en muchos casos unos sistemas de comercialización algo

distintos a los tradicionales.

Es frecuente el encontrar sistemas de distribución como cooperativas agrícolas donde el trato con

el cliente es directo del productor al consumidor, no estableciéndose intermediarios.

Es así mismo habitual el sistema de entrega en mano de los productos ecológicos, siendo el

sistema de pedido on-line el más habitual y siempre directamente al productor. Este proceder

además permite tener los productos de temporada frescos y actualizados.

La distribución de los productos orgánicos es principalmente en (respecto a la totalidad del

mercado):


-

almacenes de comida natural 35 %





-

supermercados ( 24 % )


-

granjas in situ, paradas de mercado, y cajas variadas en casa ( 20 %)


-

otros como panaderías, carnicerías, pequeñas tiendas... ( 21 %)


Son así mismo importantes los herbolarios y tiendas de dietética como puntos de venda final de

producto ecológico, ya que la propia idiosincrasia de estos establecimientos conlleva la promoción

y venta de los mismos. El consumidor además tiene bastante asociada la idea de encontrar

producto biológico en este tipo de establecimientos.

4.5.- Comunicación

La comunicación para una comercialización más allá de nuestro ámbito local pasa por:


-

participar en ferias sectoriales como podría ser Biofach en Nüremberg o Biocultura en


Barcelona.


-

hacer intercambios entre países a nivel de cámaras de comercio y otros organismos


empresariales.


-

informar a los agentes o distribuidores


-

aprovechar las asociaciones del sector, organismos e instituciones


De cara al consumidor la comunicación se fundamenta en:


-

para el consumidor final la comunicación será siempre basada en la certificación biológica,


donde el logotipo del organismo de control de nuestra zona más el logotipo europeo han de

hacer valer la calidad y el veritable origen de los productos.


-

la información al consumidor ja sensibilizado será más fácil, pero se hace necesario el


soportar la venta con

folletos informativos de las producciones y las extensiones de cultivo,


así como de las condiciones de vida de los animales de nuestra explotación, si fuera el caso.


-

la información se puede vehicular directamente a punto de venda final o también a través de


las asociaciones sectoriales existentes, que muy probablemente nos pondrán en contacto con

los colectivos interesado por el tema.


-

campañas promocionales de “pruebe nuestro producto” en grandes superficies, o también


las ofertas de consumo pueden acercar al consumidor menos sensibilizado.





-

toda campaña deberá de ir potenciada con el tratamiento de “comer más sano sin


contaminantes

” y garantizando la inocuidad de los productos de tratamiento para los cultivos


o de alimentación para los animales.

4.6.- El precio

La fijación de los precios de los productos de producción ecológica debe procurarse que sea

competitiva, ya no solo para el distribuidor (en el caso de que exista) sino también de cara al

consumidor final.

En el caso de una producción exportadora debe contemplarse que el margen para el importador

va del10 al 20 %, y para los vendedores al mayor alrededor del 35 %, de manera que por

deducción podemos pensar en el precio de venta incluyendo transportes y seguros y demás...

Cabe pensar que los precios elevados de los productos orgánicos es el principal obstáculo para su

venta. Ello se justifica por el hecho de que el sistema de producción es más lento y la necesidad

de mano de obra es superior. No obstante es claro que el producto de más calidad debe de

pagarse a su precio, aunque para grandes cantidades el precio puede ser ajustable. Hoy en día la

demanda de producto ecológico está aumentando por lo que la tendencia es a la regularización de

los precios aproximándose a los de productos convencionales.

La política de precios más indicada será pues de contención, aunque el precio más elevado para

este tipo de productos sea generalmente acceptado, aún y no siendo ello la mejor manera para su

introducción en el mercado. En el caso de venta directa a un distribuidor permite un ajuste de

precios al poder vender más cantidad.

4.7.- El papel de la administración

El apoyo de la administración es muy importante para incentivar el conocimiento y consumo de

producción ecológica, y en general de la difusión del sector en general.

En Catalunya, por ejemplo, se ha elaborado un “Libro Blanco de la producción agroalimentària

ecológica” (2006) dirigido por la Generalitat de Catalunya conjuntamente con el propio sector de la

producción ecológica.

Este pionero documento ha permitido elaborar un Plan de Acción para la promoción de los

productos ecológicos en el que se destaca:


-

campañas informativas dirigidas al consumidor para el conocimiento y consumo de los


productos ecológicos;


-

el fomento de la investigación, asesoramiento y formación de cara a nuevos activos


empresariales, con lo que se pueda generar un Centro de Referencia de la Producción Agraria

Ecológica (PAE) que permita crear escuelas y fincas piloto, así como generar estudios de

investigación específicos;


-

favorecer el apoyo económico a los empresarios del sector;


-

apoyar el comercio local para un mayor consumo;


-

apoyar la exportación para una comercialización más extensa;


-

creación en el Departamento de Agricultura, Ganadería y Pesca de una unidad estable para el


Plan de Desarrollo Rural (2007-2013) que incorpore los planes de la PAE y genere una

comisión intersectorial mixta que permita una potenciación del sector y facilite las

tramitaciones legales para los pequeños productores y microempresas de producción

ecológica.

Como consecuencia de la iniciativa activada desde Catalunya, el MAPA (Ministerio de Agricultura

y Pesca del Gobierno de España) ha puesto en marcha el Plan Integral para el Fomento de la

Agricultura Ecológica 2007-2010 con objetivos estratégicos muy similares a los establecidos por la

administración catalana.

Así mismo dentro de este Plan Integral y en apoyo al sector de producción ecológica se puede

destacar el hecho de que el MAPA (Ministerio de Agricultura y Pesca del Gobierno de España) ha

incluido este pasado año 2007 un plan de ayudas para realizar cursos de postgrado en agricultura

ecológica. Ello redunda en una mayor especialización de los profesionales del sector que permite

así mismo una mejor y más perfeccionada potenciación del sector.

4.8.- La agricultura ecológica en el mundo.

El inicio de la agricultura ecológica se establece sobre los años 80 siendo en Europa (Austria,

Francia y Dinamarca) donde surgen las primeras legislaciones.

En 1990 la FAO establece un programa de trabajo sobre Agricultura Ecológica con el objetivo de

promover este tipo de producción en países menos desarrollados.

Actualmente más de 100 países producen alimentos ecológicos sumando alrededor de 30 millones

de hectáreas de explotación, siendo Australia el país que dedica más superficie de cultivo

ecológico.


Estados Unidos representa el mercado más potente, seguido de Europa.

América Latina concentra un 34 % de las explotaciones agrarias ecológicas siendo Argentina,

Brasil, Uruguay y Chile los países más destacados.

En Asia la producción ecológica es todavía pequeña pero con grandes crecimientos, destacan

China, India, Indonesia y Japón. Siendo este último país el mercado asiatíco más relevante.

África tiene un nivel insignificante de producciones ecológicas siendo el mercado europeo el

destino de sus productos, Túnez, Egipto y Sudáfrica son los países más sensibilizados sobre el

tema.

En Europa se encuentran destinadas a la producción ecológica alrededor de 6,3 millones de

hectáreas siendo ello un 4% de la totalidad de superficie útil agraria.

El valor de mercado de la producción ecológica ronda los 10.000 millones de euros con

crecimientos interanuales de entorno al 10 %.

Austria y suiza son los países con una dedicación mayor en superficie a la explotación ecológica

(superior al 10 %), a continuación están Finlandia, Italia, Suecia, Grecia, Dinamarca y Chequia.

Europa destina mayoritariamente la producción ecológica a la alimentación animal (pastos y

forrajes) siendo los cereales el cultivo ecológico más extenso seguido del olivar.

Los mercados más potentes en Europa son Alemania, Francia y Reino Unido.

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