domingo, 19 de febrero de 2012

4 alimentos nocivos: capítulo del mejor libro de la Historia ¿qué es una dieta sana?




La salud es un equilibrio entre “carga” y “resistencia” del organismo. Cuando nacemos  nuestra capacidad de resistencia es enorme y poco a poco se va saturando y deteriorando. Estos son los principales alimentos que deterioran nuestra salud y que siempre sería aconsejable evitar.



LOS ACÍDOS GRASOS TRANS

Comentamos anteriormente en el capítulo dedicado a los lípidos que los ácidos grasos trans o grasas trans  son un tipo de ácido graso insaturado que se encuentra principalmente en alimentos industrializados que han sido sometidos a hidrogenación, como por ejemplo la margarina, bollería industrial, chocolate (manteca de cacao)  y todo lo que cambia de sólido a fluido; frutos secos  o semillas tostadas o fritas. Los aceites vegetales fritos se convierten en grasas trans a partir de los 100-110º centígrados, por lo cual están presentes en todos los elementos fritos, croquetas, snacks, alimentos precocinados, etc. También se encuentran en pequeña concentración en la leche y en algunas carnes. En algunas galletas “sin azúcar” para compensar el sabor se usan grasas trans.

Según algunos estudios, la incidencia de enfermedades degenerativas creció después de la Segunda Guerra Mundial, cuando se comenzó a extraer los aceites en caliente (a temperatura entorno a los 200ºC), duplicando el rendimiento, pero deteriorando la calidad nutricional de los aceites, hasta convertirlos en un factor de riesgo par ala salud.

Así, proceso como la hidrogenación, provocan una modificación en la configuración espacial de parte de sus moléculas, haciendo que luego no puedan integrarse en las cadenas metabólicas. El cuerpo se ve obligado a eliminar estas moléculas extrañas, pero su capacidad está limitada, al depender de nutrientes y enzimas que compiten por funciones bioquímicamente más útiles; como consecuencia, parte de estas moléculas van a ser almacenadas en algún tejido, de ahí el calificativo de “comida basura”.

Los ácidos grasos con enlaces trans no son de utilidad para el cuerpo, ya que desaparece la curva normal del enlace doble y se convierte en un enlace recto. Estos enlaces son difícil de oxidar.

Los productores de alimentos usan aceite hidrogenado por tres razones, en primer lugar porque son más baratos, en segundo lugar porque al no contener ácidos grasos insaturados, duran más tiempo y no se ponen rancios; y en tercer lugar porque debido a normas deficientes sobre etiquetado, los productos que no contienen colesterol pero que en realidad aumentan el nivel de LDL-colesterol todavía pueden ser etiquetado como “sin colesterol”.

En resumen, podemos decir que las grasas trans presentan muchos efectos negativos sobre el organismo, recordamos alguno de los más destacados:

·              Son precursores de la inflamación. Por tanto con influencia sobre todos los procesos dolorosos que cursan con inflamación.

·              Aumentan el colesterol LDL (conocido como colesterol malo) y además disminuye la concentración de HDL o  "colesterol bueno", aumentando considerablemente el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

·              Aumentan la concentración de triglicéridos y producen problemas de hipertensión (las membranas se vuelven rígidas al introducirse en ellas grasas rectas, la comunicación celular es más dificultosa; se impide por ejemplo, que se acoplen receptores alfa, haciéndolo los receptores beta que son vascoconstrictores, y por tanto favorecen la hipertensión). Al producir rigidez, el cuerpo crea colesterina para que se interponga entre las grasas rectas y de fluidez en la membrana.

·              Son tóxicos y destruyen la membrana celular provocando multitud de procesos inflamatorios y alérgicos en piel y pulmones.

·              Evitan la comunicación celular, de esta forma no existe regeneración celular.

·              Bloquean  el movimiento de enzimas y no podemos construir hormonas.

·              Aumentan el riesgo de sufrir diabetes tipo II

·              Influyen en procesos crónicos como el asma o en enfermedades degenerativas como la artrosis o la artritis.

Es difícil encontrar en las etiquetas de los alimentos que contienen grasas trans, pero significa lo mismo: aceite vegetal hidrogenado o aceite vegetal parcialmente hidrogenado o margarina vegetal. Las comidas fritas también contienen grasas trans que se generan a través del proceso de calentamiento del aceite; por eso hay que desechar todo aceite que comience a “humear” al calentarlo en exceso.

Es aconsejable si hay una alimentación rica en este tipo de ácidos grasos, suplementar un aporte extra de ácidos grasos omega 3, omega 6 y omega 9 para bloquear el posible inflamatorio o alérgico que se está produciendo.

LOS AZÚCARES

Lo único bueno que se puede decir del azúcar y sus derivados es que “sabe bien”. Es considerado como un “dulce veneno blanco” y las razones son muchas. El consumo habitual de estas sustancias es uno de los grandes errores de la dieta moderna. Desequilibran la homeostasis, roban minerales y oligoelementos vitales, multiplican por tres las necesidad de vitaminas del grupo B, provocan mala higiene intestinal y placas de putrefacción, están vinculados a enfermedades cardiovasculares, osteoarticulares y degenerativas, aportan calorías “vacías” y nos privan de fitonutrientes y fitohormonas necesarios.

Para degradar el azúcar son necesarias muchas vitaminas, sobretodo del grupo B. Se toleran hasta unos 45-50 gramos por día, esto equivale a 2 o 3 cucharadas pequeñas. Para hacernos una idea solo un refresco ya tiene más de 120 gramos.

Los azúcares actúan de manera lenta pero implacable contra el organismo, tienen varios efectos negativos sobre el organismo, nombramos algunos de los más destacados:

·               Aumenta la acidez sanguínea y por lo tanto la tendencia inflamatoria del tejido conjuntivo lo que nos podría dar dolores de tipo miofascial.

·               Estimula excesivamente al páncreas lo que podría crear una situación de hipoglucemia con síntomas como: irritabilidad, temblores, agotamiento, falta de concentración, somnolencia, mareo, malestar, necesidad de tomar algo dulce, café o fumar.

·               Crea hipersensibilidad de las glándulas suprarrenales pudiendo producir: dolor de cabeza, mareo, náuseas y mucho cansancio.

·               Los azúcares pueden influir en la apertura del píloro: el píloro es la válvula de salida que une estómago y duodeno, esto hace que la comida pase antes al duodeno a la vez que pasan los ácidos, esto puede crear: digestiones pesadas, problemas de acidez, dolor de espalda entre las vértebras dorsales (D6-D-7-D8-D9), dolor en borde superior de la escápula izquierda, o en el supraespinoso izquierdo. Por esta razón hay que evitar comer cosas dulces después de comer.

·               Trastornos cardiovasculares por el aumento de los triglicéridos

·               Pueden producir hiperactividad y ansiedad. Los azúcares y los productos finales de su degradación son similares al LSD.

·               Aumento de la producción de insulina y los estrógenos, pudiendo influir en problemas como la formación de un ovario poliquístico. Cuando los niveles de insulina se mantienen altos por una dieta rica en azúcares y carbohidratos refinados, se puede producir un deterioro de la salud hormonal femenina, la insulina propicia niveles elevados de estrógenos circulando libremente que, al no encontrase “ligados” pueden causar daños a tejidos sensibles a los estrógenos, como el tejido mamario, contribuyendo a la aparición de problemas de mamas y otras enfermedades hormonales

·               Colonización intestinal y/o vesical y/o vaginal de cándidas. Esto es así porque los azúcares son la comida de todos estos hongos.

·               Excreción del magnesio, mineral imprescindible para un buen estado de salud.

·               Desgaste  de las vitaminas del grupo B

·               Precursores de las células cancerígenas ya que estas necesitan de los azúcares para vivir.

·               Creación de problemas en la vista como por ejemplo las cataratas.

·               Se unen a proteínas y formas sustancias ajenas al cuerpo, (cataratas) o claudicación intermitente, duele un gemelo cuando camina y se pasa cuando se sienta, influye en este problema que es prioritariamente vascular.

·               Producen depresión del sistema inmune.

·               Comer azúcar durante el embarazo puede disminuir el peso de los bebés y causa nacimientos prematuros.

Los edulcorantes (sacarina) producen daño en el páncreas; al consumirlos, el páncreas produce una gran cantidad de insulina ante la sensación dulce, lo que ocurre es que esa sensación no se corresponde con la cantidad de glucosa que hay en sangre. Esto provoca una hipoglucemia a corto plazo. Si la toma de edulcorantes es continuada, a largo plazo, el páncreas aprende que cada vez que se toma edulcorante se produce una hipoglucemia, trata de evitarla y empieza a secretar menos insulina ante la misma sensación dulce. Cuando la persona toma de  verdad glucosa, se secreta poca insulina y se produce hiperglucemia. Como resultado, el páncreas se vuelve “loco”. Es mejor usar azúcar moreno que edulcorante.

También una cosas a tener en cuenta es que, a primeras horas de la mañana se tolera mejor todos los hidratos de carbono porque el páncreas trabaja mejor, por la noche, apenas trabaja.

Una alimentación sana e inteligente es la que evita el consumo de azúcares y harinas refinadas y utiliza cereales integrales, donde el aporte de fibra evita un buen número de patologías, sobre todo de tipo intestinal.

LOS LÁCTEOS

Alguna vez os habéis parado a pensar que ningún animal salvaje se alimenta de la leche de otro animal ni sigue tomando leche después de la lactancia materna, esto sólo lo hace el hombre y algunos animales domésticos. La leche materna es un alimento muy bien adaptado a las necesidades del niño pequeño, mientras que la leche de vaca está muy bien adaptada a las necesidades del ternero, pero no a las del hombre. Como dice Burger, la leche de vaca permite al ternero el rápido desarrollo de los huesos, pero no así del cerebro. El hombre puede permitirse el lujo de un crecimiento óseo lento y desarrollar más el cerebro. Por ello, se ha observado que los niños de ochos años con lactancia materna tienen un coeficiente intelectual más elevado que los que no la tuvieron.

Otra cosa que hay que tener en cuenta es que el 40% de los españoles son intolerantes a la lactosa.  Es el primer alimento humano en un sistema digestivo inmaduro.

Durante millones de años, los precursores del hombre actual consumieron una sola leche, la materna y únicamente durante la primera lactancia. En Europa la ganadería existe desde hace 5000 años y la selección de vacas lecheras es relativamente reciente, en el siglo XIX. Principalmente durante los últimos cincuenta años, la leche de vaca  y los productos de origen animal han alcanzado un lugar importante en la dieta de niños y adultos.

La leche materna

Como mencionábamos anteriormente, la leche materna es el único alimento realmente adaptado a las necesidades del recién nacido y del niño pequeño. Éstas varían según su edad y la composición de la leche materna también se modifica con el tiempo. Se distingue el calostro, durante los cinco primeros días seguidos al parto, la leche de transición, del sexto al decimoquinto día y la leche madura, del decimosexto día al decimoquinto mes. Estas tres clases de leche varían respecto a la composición de glúcidos, lípidos, proteínas, minerales, oligoelementos y vitaminas. Lo que más varía es la composición de lípidos que aumenta para provocar saciedad.

Leche materna Vs leche de vaca

A grandes rasgos podemos decir que, la leche humana es la más pobre en proteínas y calcio de todas las leches. Sin embargo, es la más rica en ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados, necesarios para el desarrollo del cerebro humano. En cambio, la leche de vaca contiene más del triple de proteínas y de calcio que la leche humana, aunque menos grasas e hidratos de carbono.

Veamos más detalladamente algunas de las diferencias entre la leche materna y la leche de vaca (Jean Seignalet):

 Glúcidos

La leche materna posee un 7% de lactosa, dos  veces más que la leche de vaca. La lactosa es fundamental porque es un disacárido que favorece la asimilación de magnesio, manganeso, zinc y calcio; favorece la proliferación de lactobacilos beneficiosos; tiene un poder endulzante muy bajo y además en su descomposición se libera galactosa, que es un azúcar imprescindible  para el desarrollo del sistema nervioso central y la fabricación de mielina. Es importante no dar leche sin lactosa a los recién nacidos. Para descomponer la lactosa necesitamos la lactasa que es un enzima cuya concentración va disminuyendo con la edad e incluso desaparece en algunos adultos, lo cual es otro indicador de que no se debe tomar leche una vez pasada la fase de lactancia materna.

Lípidos

La leche humana está constituida principalmente por triglicéridos más ácidos grasos y de colesterol, éstos tienen gran poder saciante y además se convierten en prostaglandinas que son fundamentales para acelerar y optimizar el crecimiento y el desarrollo del sistema nervioso central.

Una diferencia entre la leche humana y la de vaca está en la composición de sus ácidos grasos. En la leche de vaca, así como en la de otros mamíferos, predominan los ácidos grasos saturados, representando el 66% aproximadamente de su contenido total de grasa; en cambio, en la leche humana existe una proporción equilibrada entre los saturados e insaturados (mono y poliinsaturados), 48% de ácidos grasos saturados, 40% de monoinsaturados y 12% de poliinsaturados. Esto es importante ya que los ácidos grasos insaturados son esenciales para el desarrollo y maduración del sistema nervioso del bebé.

Proteínas

Las proteínas de la leche materna se presentan bajo dos formas: una forma micelar que son las caseínas (20%) y otra forma soluble, las proteínas del lactosuero (65%). Éstas últimas incluyen:

·         La alfalactoalbúmina, que desempeña un papel importante en la síntesis de lactosa.

·         La lactotransferrinas, que transporta hierro y el zinc al intestino y ejerce una acción antibacteriana.

·         La seroalbúmina

·         Las inmunoglobulinas (IgA) que recubren las mucosa intestinal del recién nacido e impiden la penetración en la circulación de proteínas “extrañas”, bacterias o virus.

·         La lisozima, que destruye algunas bacterias

Las proteínas de la leche de vaca son muy diferentes, tiene tres veces más, con un predominio de caseínas (80%) con menor concentración de IgA, de lactoglobulina y lactotransferrina. Las proteínas bovinas son mal digeridas por las enzimas y la flora bacteriana del recién nacido y pueden atravesar la mucosa intestinal y pasar a la sangre.

La excesiva cantidad de caseína de la leche de vaca neutraliza la acidez gástrica favoreciendo las infecciones intestinales. Además, se coagula en grumos gruesos que no pueden ser bien digeridos por el lactante. Las proteínas de la leche de vaca modificada por la industria para bebés, permanecen en el estómago durante 60 minutos, mientras que las de la leche de mujer sólo permanecen 15 minutos.

Además, la leche humana es más rica en aminoácidos libres y en pequeños péptidos y enzimas con funciones útiles.

Es interesante destacar también que, en la leche de vaca, se destaca la presencia de la betalactoglobulina, la proteína sérica cuantitativamente más importante de la leche de vaca, que no se encuentra en la leche humana, y a la cual se le ha atribuido un poderoso efecto alergénico. Es probable que por ser una proteína ausente en la leche humana, el bebé no posea las condiciones y enzimas necesarias para su digestión, y cuando se le suministra leche de vaca esta proteína llega al intestino sin modificación alguna, como cualquier proteína extraña. Las proteínas extrañas llegan hasta el intestino delgado intactas, produciendo una sensibilización prematura que puede ser una causa importante en el desarrollo de asma y eccemas infantiles.

Minerales y oligoelementos

La leche materna tiene menos cantidad de sodio, calcio, fósforo, magnesio y manganeso que la leche de vaca Sin embargo no sufre carencia alguna, ya que las uniones entre estos minerales y otras sustancias permiten una absorción óptima. Sin embargo, la absorción de calcio en la leche de vaca es mucho menor debido a los fosfatos. Además, la gran cantidad de minerales que presenta puede ser una sobrecarga para los riñones de bebé que toma leche de vaca.



Vitaminas

Aunque la concentración de vitaminas en la leche materna depende de la alimentación de la madre, por lo general, la leche humana tiene veinte veces más vitamina D, más ácido fólico y vitamina K que la leche bovina.

Leucocitos

Es conocido que los niños que  toman la leche de su madre tienen menos infecciones que los que toman leche de otro origen, es debido a que la leche humana tiene macrófagos, linfocitos T y B, y neutrófilos.

Otros

Una de las diferencias más sorprendentes es la cantidad de hormona de crecimiento, que junto con las proteínas son las que hacen posible el rápido crecimiento de los neonatos. Mientras un bebé dobla el peso en seis meses, ganando unos siete kilogramos, un ternero lo hace en 47 días , ganando más de cien.

Leche maternizada

En un intento de mejorar la composición de la leche de vaca, se han preparado las leche “infantiles” o “dietéticas”, pero al compararlas con la leche materna encontramos muchas diferencias, por ejemplo, tiene la mitad de proteínas totales, un bajo contenido en minerales (salvo de hierro, cuyo contenido es elevado pero que no se puede absorber…), le añaden ciertos ácidos grasos esenciales y vitamina C, E y ácido fólico, pero a pesar de todo, el principal problema es la existencia de proteínas bovinas que no se pueden digerir.



Contaminantes en la leche de vaca    

Numerosas sustancias pasan de la vaca a la leche y supone una amenaza para la salud humana, entre ellas:

  • Antibióticos para tratar las mastitis de la vaca, en teoría cuando los toman y hasta las 48 horas después, no se ordeñan pero en ocasiones esto no se cumple y estas sustancias pasan al ser humano produciendo reacciones alérgicas.
  • Productos antiparasitarios, desinfectantes y detergentes.
  • Somatotropina bovina, que es una hormona que producen los mamíferos en el lóbulo anterior de la hipófisis y cuando se inyecta a las vacas lecheras aumenta su producción láctea en un 15-20%. Una pequeña parte de esta hormona se elimina con la leche, aunque se dice que no existe ningún riesgo para los humanos porque la pasteurización de la leche destruye casi toda la somatotropina.
  • Aminas biógenas en el queso, la cantidad de la aminas va aumentando según avanza la maduración pero que oscila según el tipo, origen y proceso de elaboración del queso.
  • Aditivos. Mientras que el empleo de aditivos está prohibido en la leche, a los productos lácteos pueden añadirse espesantes, sales inorgánicas (sobre todo fosfatos), citratos, ascorbatos, conservantes, colorantes, aroma y otros aditivos.

Procesamiento de la leche



Para su comercialización y consumo, la leche es sometida a calentamiento (pasteurización, uperización, y esterilización) y homogeneización.



La Pasteurización consiste en someter la leche a temperaturas entre 62ºC por 30 minutos y 85ºC por cuatro segundos, hasta un máximo de 90ºC, seguida de enfriamiento rápido a 4ºC; aquí los microorganismos se eliminan hasta en un 99%. En la Uperización o calentamiento UHT (a Temperatura Ultra Elevada), se aplica calor hasta 150ºC por 2 a 4 segundos, seguida de enfriamiento rápido hasta 83ºC, sin embargo, no se destruyen las formas de resistencia de los microorganismos. La Esterilización consiste en calentar hasta 110 a 120ºC por 20 minutos, y se logra la eliminación de todos los microorganismos por lo que se prolonga mucho el período de conservación de la leche pero afecta considerablemente su sabor y su contenido nutritivo, especialmente en ciertos aminoácidos esenciales, como la lisina, y vitaminas Bl y B12. Con la Homogeneización se persigue formar una emulsión estable entre la grasa y la fase acuosa de la leche, mediante procedimientos físicos. La leche se pasa a través de unas toberas finas a una elevada presión, con lo que se obtiene una división fina y uniforme de las gotitas de grasa, y la consecuencia es que ya no se forma la capa de nata. Pero esto parece que puede aumentar el riesgo de padecer ataques de corazón a los grandes consumidores de leche, debido a que con los pequeños glóbulos de grasa, la enzima bovina xantín-oxidasa puede pasar intacta las paredes intestinales, llegar a la sangre, y destruir un componente de las membranas celulares del tejido cardíaco (el plasmógeno). Además, los pequeños glóbulos de grasa también protegen a muchas hormonas bovinas facilitándoles el paso a través del epitelio intestinal.

Inconvenientes debido al uso de leche de vaca como alimento

Problemas con las proteínas

El bebé humano digiere y asimila completamente las proteínas de la leche materna, no ocurre así con las de la leche de vaca que pasa a medio digerir al intestino delgado debido al efecto neutralizador que tiene sobre la acidez gástrica, que es necesaria para digerir su digestión. Este problema se exacerba en el adulto. La caseína no hidrolizada se dispone obstruyendo los folículos linfáticos del intestino delgado, impidiendo así, la absorción de nutrientes y favoreciendo el síndrome de fatiga crónica y diversos problemas intestinales.

La sensibilidad a la proteína láctea o alergia puede causar cólicos en el bebé, diarrea, irritabilidad, eccemas, bronquitis o asma e insomnio. Esto también puede ocurrir si la madre toma productos lácteos.

Los fragmentos pequeños procedentes de la hidrólisis parcial de la caseína (péptidos), pueden atravesar en  las paredes intestinales. Allí, los linfocitos B de la mucosa intestinal fabrican anticuerpos (las inmunoglobulinas) que se unen con los péptidos (antígenos) formando complejos antígenoanticuerpo, y de esta forma hacer que la absorción sea mínima. Cuando este sistema de defensa falla, los complejos inmunes pasan al hígado para ser desactivados, y en el caso de que éste no lo consiga, son transportados al bazo donde actúan los linfocitos T supresores, donde actúan los linfocitos T supresores. Si la acción del bazo es insuficiente, los complejos pasan a los líquidos intersticiales alterándolos y/o intentan ser eliminados por el riñón sobrecargándolo.



Otro dato alarmante, es que parece que existe una relación entre la ingesta de proteínas de la leche de vaca y la diabetes mellitus; parece ser que evitando estas proteínas durante los primeros meses de vidad se puede reducir el desarrollo posterior de diabetes o retardar su aparición en individuos susceptibles.



Inconvenientes debido a la lactosa



La intolerancia a la lactosa se debe a la disminución o ausencia de lactasa, enzima que se encarga de digerir la lactosa; las células de la mucosa intestinal van disminuyendo su producción en los niños a partir de los 2-3 años. En los países de raza negra, que tradicionalmente no son consumidores de lácteos ocurre a los 3 años, en los países de raza blanca desaparece de forma progresiva a partir de esta edad, prolongándose en los habitantes de países con gran tradicionalmente muy consumidores de leche.



En las personas carentes de lactasa, la lactosa no hidrolizada pasa a la parte inferior del intestino donde es fermentada por distintas bacterias pudiendo producir meteorismo, flatulencia, diarrea líquida, calambres y náuseas, entre 30 y 90 minutos después de haber ingerido leche o lactosa.



La lactosa es un potenciador de asimilación de metales pesados, que son altamente tóxicos para el organismo.



La galactosa, producto de la hidrólisis de la lactosa, según algunos estudios, parece que aumenta la posibilidad de padecer cataratas en personas con dificultad a la hora de digerir la galactosa.



Inconvenientes debidos a la grasa láctea



La concentración de grasa en los derivados de la leche entera (quesos, crema, mantequilla) es superior a la de las carnes más grasas,  y al igual son saturadas en su mayor parte. Los ácidos grasos son de cadena  media, los cuales se incorporan directamente a la circulación sanguínea, sin necesidad de pasar por el sistema linfático, por lo que su absorción es más fácil y tienen un gran poder aterogénico. Además como vimos en el capítulo dedicado a los lípidos, las grasas saturadas, grasas rectas favorecen la producción de colesterol en el organismo.



Por otro lado, los lácteos son ricos en ácido araquidónico, mediador de procesos inflamatorios.



Otros inconvenientes



Un problema importante y muy frecuente es la anemia por deficiencia de hierro: la leche de vaca contiene poca cantidad de este mineral, pero no sólo eso, si no que solamente está disponible un 5-10 % . Por otro lado, la ingesta de leche bloquea la absorción de hierro procedente de otros alimentos.



Por otro lado, la somatotropina bovina, que ya dijimos que se utilizaba para aumentar la producción de leche de la vaca, y aumenta la producción del factor de crecimiento parecido a la insulina (IGF-I), éste factor puede tener actividad biológica en humanos y parece ser que se relaciona con el desarrollo de algunos tipos de cáncer.



También se desaconseja el uso de leche cuando existe úlcera de estómago, porque aunque en un principio produce una mejoría de los síntomas, calmando la acidez, a posteriori aparece un efecto rebote que agrava más la sintomatología al aumentar la secreción ácida. De hecho, se ha relacionado la ingesta de lácteos y la incidencia de úlceras de estómago y duodeno.



Por último, la leche agrava el estreñimiento y el colon irritable.



Quesos



El queso curado se obtiene por la degradación de los componentes naturales de la leche, y muchas de estas sustancias que se producen son nocivas para la salud. Los quesos maduros con concentrados en caseína, grasa, colesterol y sal; suelen contener conservantes como nitrato de potasio, colorantes y espesantes; además de aminas (producto de degradación de las proteínas) como la tiramina y la histamina que son hipertensoras.



Otros productos fermentados



                Son productos obtenidos a partir de leche que requieren la utilización de microorganismo, bacterias lácticas, que fermentan la lactosa de la leche. Los más conocidos son las leches acidificadas o fermentadas, como la leche cuajada, el yogur y el kefir. Éstos son mejor tolerados por los individuos lactasa-deficientes porque la lactosa se ha convertido en ácido láctico. Tienen acción prebiótica, pudiendo inhibir a microorganismos patógenos, bien por la acidez que producen o por la síntesis de sustancias con acción antimicrobiana. También hay estudios en los que se demuestra que las leches fermentadas disminuyen el colesterol en sangre y tienen efecto anticancerígeno.





Efectos nocivos

 Cada vez parece más comprobado que los lácteos no tienen los beneficios para la salud que se le atribuyen sino todo lo contrario. Pasamos a describir algunos de los efectos que tienen los lácteos sobre nuestro organismo.

·              Aumentan la permeabilidad intestinal

·              Es un alimento difícil de digerir.

·              Influye determinantemente en los proceso de inflamación crónica, artrítis, artrosis, etc.

·              Provoca debilidad del sistema inmune y es precursor de alergias.

·              Influyen sobre todas las mucosas, taponando el sistema linfático, bloqueando la absorción intestinal, congestión del sistema respiratorio, etc. Aumenta la producción de gran cantidad de moco.

·              Síntomas de lo más variados según la edad: cólicos, catarros, otitis, anginas, faringitis, terrores nocturnos, asma, hiperactividad, acné, depresión, dolores de cabeza, problemas intestinales (gases, estreñimiento, diarreas), problemas menstruales, artrítis, osteoporosis, sinovitis (sobre todo de la rodilla), etc.

En cuanto al problema de la osteoporosis cada vez parece más comprobado que no somos capaces de absorber el calcio de la leche, sino que la aportación de calcio para la prevención de la osteoporosis tiene que prevenir de otras vías. De hecho, la osteoporosis y es una enfermedad de occidente donde se consume gran cantidad de productos lácteos, que en teoría la previenen. En los chinos cuando empiezan a consumir leche, aumenta exageradamente la desmineralización de sus huesos.

Para los que tienen una gran dependencia de este líquido blanco, quizá por el apego psicológico del amamantamiento diario, existen alternativas a la leche de vaca en el mercado, como leches de arroz, de almendra, soja, de avellana, horchata de chufa, horchata de sésamo, etc. Como alternativa al queso está el tofu que se obtiene de la coagulación de la leche de soja, y es rico en proteínas, calcio, hierro y zinc, además de tener gran cantidad de isoflavonas.

Para los que se preocupan por la ingesta de calcio, como ya comentamos en el capítulo dedicado al calcio, existen muchas fuentes excelentes de calcio, entre ellas: la soja y sus derivados como el tofu, las almendras, todas las variedades de col (col común, col de Bruselas, col blanca, col roja, col china, col rizada, coliflor, brécol), la alfalfa y germinados de otras semillas, los grelos, las semillas de sésamo



Hay que tener en cuenta que cada vez hay más problemas en los bebés: dermatitis, estreñimiento, asma, bronquiolitis, etc. Todos estos problemas tienen algo que ver con el consumo de LECHE HIDROLIZADA y llena de ADITIVOS. Estos problemas se combaten fácilmente al cambiar el tipo de leche y dar al bebé probióticos y aceite omega 3 y 6.







EL TRIGO

A parte de las personas celíacas que sufren intolerancia a mucho o a todos lo cereales, la intolerancia al trigo es muy frecuente solo por detrás de las intolerancias a la lactosa. El trigo es otro de los alimentos con muchos efectos negativos sobre nuestra salud,  nombramos los más sobresalientes:

·               Irrita el sistema digestivo, afectando la mucosidad intestinal y erosionando las vellosidades del intestino.

·               Aumenta la permealbilidad intestinal

·               Crea dolor intestinal y dolor referido tanto a la zona lumbar como sobretodo a la zona sacroilíaca.

·               Crea probleas de diarrreas y/o estreñimiento.

·               Produce hinchazón abdominal, sobretodo después de comer.

·               Produce una desnutrición celular.

·               Produce fatiga.

·               Produce como los lácteos, gran cantidad de moco. Eliminar de la dieta lácteos y trigo supone prácticamente dejar al niño “mocoso” con el sistema respiratorio limpio=Niño feliz=mamá-papá más feliz.

Si no se es celíaco y no existe intolerancia a otros cereales, se podría sustituir por otros cereales como la espelta, el cámut, maiz. etc.

Es importante conocer toda esta información y saber que el abusar de estos alimentos nos puede perjudicar a varios niveles.  Cuando estamos abusando de algunos de estos alimentos tendremos síntomas, muchas veces generales, que solo con dejar de ingerir dicho alimento mejorarán cuantitativamente.





En resumen, podemos decir que lo alimentos que hay que limitar su consumo al máximo, porque no sólo no aportan ningún nutriente, sino que provocan, tarde o temprano, trastornos en la salud son:



              Azúcar refinada y dulces.

              Grasas saturadas y grasas trans o hidrogenadas.

              Lácteos.

              Sal en exceso.

              Embutidos: a excepción del jamón ibérico de bellota en pequeñas porciones.

              Harinas blancas refinadas.

              Productos procesados industrialmente, con conservantes o colorantes químicos.

              Carne roja y aves, en exceso (más de una o dos veces por semana).

              Tabaco y alcohol; sí se recomienda una copa de vino tinto bueno, diaria.







ALCOHOL

4 comentarios:

  1. Itziar, estoy leyendote, me está pareciendo muy interesante todo lo que dices. Yo he dejado de tomar toda clase de lácteos y he pasado de tener Osteoporosis con alto riesgo de rotura de cadera y columna, a tener Osteopenia, comprobado por 4 densitometrías a lo largo de 6 años.¡Ya no tengo Osteoporosis! no tomo ningún lácteo.
    Gracias por abrirnos los ojos, tengo 69 años.
    Sigue escribiendo y orientándonos, te seguiré leyendo.Un saludo Mary Ángeles

    ResponderEliminar
  2. qué bonito comentario!! Muchísimas gracias!!

    ResponderEliminar
  3. Me han hablado de tu blog, leyendo me comentaban que cerdo es aconsejable y ternera una vez por semana.El resto pollo o conejo y si es ecologico mejor. En el pueblo tenemos ternera cerdo pollo y conejo de casa , creo que mas sano? Un saludo ya he comenzado a variar muchas cosas de mi dieta, dos hernias discalea y una operacion. Mis fisios del hospital hablan maravillas de ti. En unos meses te comento un saludo. Sara

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. sí carne de casa mejor pero con hernia carne roja 1 vez por semana máximo y carne blanca 2 veces por semana. Ánimo!!

      Eliminar